Lanzamos nuevo recurso con herramientas para ayudar a los profesores de educación infantil y primaria a que los alumnos reconozcan y regulen sus sentimientos
Hoy en Petits de Poble presentamos un recurso muy especial, tanto por el tema que aborda como por el esfuerzo y la dedicación que le hemos dedicado. Se trata del nuevo dossier sobre emociones y calma, que ofrece herramientas para que docentes y familias puedan enseñar a los niños a reconocer y gestionar sus emociones.
Si trabajas en Educación Infantil o en la etapa de Ciclo Inicial, o si convives con niños en casa, seguro que te has encontrado con situaciones de enfado, llanto, frustración, nervios o momentos de euforia difíciles de contener.
Las emociones se pueden educar
Seguro que, si tienes cierta edad, recuerdas este anuncio de televisión protagonizado por un niño enfadado y su madre:
La buena noticia es que las emociones se pueden educar. Y, afortunadamente, hoy en día disponemos de herramientas menos «drásticas» que la que se sugiere en el anuncio para hacerlo. Nosotros, como adultos, tenemos un papel clave a la hora de acompañar las emociones de los niños con calma y respeto.
En este artículo queremos destacar por qué es tan importante que los niños aprendan a reconocer y gestionar sus emociones, y cómo el rincón de la calma puede ayudarnos en esta tarea. También presentamos el Dossier Emociones y Calma, especialmente diseñado para Educación Infantil y Primaria, disponible en catalán y español.
Por qué es tan importante trabajar las emociones desde una edad temprana
Las investigaciones en educación emocional llegan a una conclusión clara: una buena gestión emocional desde la infancia es clave para el bienestar, el aprendizaje y las relaciones sociales. No debemos olvidar nunca que cada persona (independientemente de su edad) experimenta las emociones de forma única, pero que su entorno y el aprendizaje que recibe son cruciales para desarrollar una buena gestión emocional.
Cómo procesan las emociones los niños de hasta cinco años
En el aula y en casa, cuando ayudamos a un niño a poner palabras a lo que siente —«estás enfadado», «eso te ha dado miedo», «te sientes triste porque...»—, le estamos dando herramientas para:
- Reconocer lo que está sucediendo dentro de él.
- Expresarse sin hacerse daño a sí mismo ni a los demás.
- Encontrar estrategias para calmarse y recuperar la compostura.
En el siguiente vídeo, la Dra. Maria Àngels Mairena, psicóloga clínica del Hospital Sant Joan de Déu y experta en emociones, destaca la importancia de ofrecer consejos prácticos y recursos a los niños para que aprendan a gestionar sus sentimientos en su día a día, tanto en la escuela como en casa. Esto les ayudará a desarrollar su inteligencia emocional, es decir, la capacidad de reconocer sus propias emociones y las de los demás.
Cuando incorporamos esta perspectiva a nuestra práctica educativa o familiar, no solo estamos ayudando a los niños a «comportarse mejor», sino que estamos contribuyendo al desarrollo de personas más seguras, empáticas y resilientes. Puedes obtener más información consultando el artículo «Cómo educar las emociones en la escuela», publicado en el portal Docents.cat.
El rincón de la calma: un pequeño espacio para emociones muy grandes
Una de las herramientas que más nos puede ayudar en este camino es el rincón de la calma (o cesta de la calma). Se trata de un espacio seguro en el aula o en casa al que los niños pueden acudir cuando necesitan parar, respirar y regular sus sentimientos.
Este rincón suele ser:
- Acogedor, con cojines, una alfombra y una luz suave.
- Estar lleno de materiales sensoriales que invitan a tocar, observar y escuchar con calma: botellas sensoriales, pelotas antiestrés, plumas, herramientas de masaje, relojes de arena, libros de emociones, etc.
- Accesible siempre que el niño lo necesite, ya sea en momentos de angustia, nerviosismo o tristeza, o durante momentos de tranquilidad para tomar conciencia de su propio cuerpo y respiración.
En la práctica, este rincón se convierte en un pequeño espacio para emociones muy grandes, donde los niños aprenden que todas las emociones son bienvenidas, pero que hay formas respetuosas de experimentarlas y expresarlas.
Vale la pena tener en cuenta, como nos recuerda la plataforma Clickedu en el artículo «Educación emocional en la primera infancia», que la educación emocional es mucho más que aprender a nombrar los sentimientos: se trata de dotar a los niños de herramientas para comprender, gestionar y expresar las emociones de forma saludable. Esto es precisamente lo que fomenta un buen rincón de la calma.
El papel del adulto: acompañar, no dirigir
Ningún rincón de calma tiene sentido si no hay un adulto que los acompañe con respeto. Nuestro papel, como educadores o familiares, es:
- Validar lo que siente el niño («Entiendo que estés enfadado», «Eso duele»).
- Sugerir herramientas (respirar juntos, apretar una pelota, mirar un cuento sobre las emociones, escuchar música suave...).
- Respetar el tiempo y el espacio: algunos niños necesitan estar solos, mientras que otros piden presencia y contacto.
- Tranquilizar: el mensaje subyacente es «lo que sientes está bien, y estoy aquí para ayudarte a gestionarlo».
La Universidad de las Islas Baleares (UIB), en un artículo dirigido a las familias, propone estrategias concretas para ayudar a los niños a gestionar sus emociones, haciendo hincapié en la importancia de escucharlos, validarlos y acompañarlos, en lugar de juzgar o minimizar lo que sienten.
Nuevo «Dossier Emociones y Calma» de Petits de Poble
Para facilitarte esta tarea, en Petits de Poble hemos creado el Dossier Emociones y Calma, un recurso diseñado especialmente para profesores y educadores de Educación Infantil y Ciclo Inicial.
¿Qué encontrarás en él?
- Más de 40 sugerencias para crear rincones, actividades y juegos en torno a las emociones, adaptados a niños de hasta siete años.
- Ideas para diseñar tu rincón de calma y tu cesta de calma: sugerencias de materiales sensoriales, elementos naturales, cuentos y recursos caseros.
- Sugerencias para trabajar emociones concretas (ira, tristeza, alegría, miedo, sorpresa...) a través del juego simbólico, el movimiento, el arte, la conversación y la lectura.
- Pautas para adaptar las actividades tanto al aula como al hogar, respetando el ritmo de los niños.
- Recomendaciones de cuentos basados en las emociones para que puedas acompañar cada sugerencia con una historia significativa.
El dossier está disponible en catalán y español, en formato PDF, para que puedas descargarlo y tenerlo siempre a mano en cualquier dispositivo.
Cómo puede ayudarte en el aula
Si trabajas en Educación Infantil o en la etapa de Educación Inicial, el dossier te permite:
- Tener un hilo conductor para trabajar la educación emocional a lo largo de todo el curso escolar.
- Crear rincones de juego y de calma con un propósito pedagógico, no solo «bonitos»: cada sugerencia tiene un objetivo claro de regulación emocional y conciencia.
- Incorporar rutinas de respiración, relajación y movimiento consciente en tu rutina diaria en el aula.
- Proponer actividades inclusivas en las que cada niño pueda encontrar su propia forma de expresar sus sentimientos: a través del movimiento, el habla, el dibujo, la música...
Además, puedes utilizar los recursos gráficos que incluye para presentar el rincón de calma a la clase, involucrando a los niños en su creación: dejándoles elegir los materiales, ayudar a decorar el espacio o sugerir ideas sobre cómo utilizarlo.
Y en casa también
Aunque nuestro material está destinado principalmente a los profesores, muchas de las sugerencias del dossier pueden adaptarse fácilmente al entorno doméstico.
Si vives con niños, puede ayudarle a:
- Crear un rincón de la calma en casa: un espacio sencillo con cojines, una manta, algunos libros y materiales sensoriales hechos con cosas que tengas a mano (botellas sensoriales, pelotas antiestrés caseras, etc.).
- Tener ideas concretas para responder a los conflictos cotidianos (discusiones entre hermanos, frustración con una norma, dificultad para dormir...) desde una perspectiva tranquila y respetuosa.
- Compartir un lenguaje común con la escuela: si los profesores y la familia utilizan palabras similares y estrategias compartidas, el niño se siente más seguro y comprendido.
La guía de la UIB sobre estrategias para ayudar a los niños a gestionar sus emociones puede ser un complemento perfecto para ti como familia.
Si quieres que las emociones tengan un espacio real en vuestra clase o en casa, os animamos a descubrir el nuevo recurso y empezar a diseñar vuestro rincón de calma.
Y si tienes alguna duda sobre cómo aplicarlo con tu grupo o familia, estaremos encantados de ayudarte. Puedes escribirnos a través del formulario de contacto de la página web para solicitar más información, y te ayudaremos a encontrar la mejor manera de adaptar el dossier a tus propias circunstancias.
Contáctanos
